El Suicidio

El suicidio es un problema complejo y muy personal e individual. No hay un motivo exacto por el cual las personas se suicidan. Cada persona tiene su personalidad, sus valores, sus pensamientos y emociones y es importante destacar la educación que recibimos desde que nacemos en nuestra unidad familiar. A cada persona, cada situación le afecta de diferente manera. No a todos les impacta por igual una situación estresante, o el consumo habitual de estupefacientes. No todos los que tienen una depresión profunda tienen ideas o planes de suicidio, ni todos los que tienen un ambiente familiar desestructurado, ni los que no saben cómo gestionar sus emociones pierden el sentido vital.

Es cierto, como se ha expuesto, que todos estos son factores de riesgo, pero no tienen por qué afectar a todos por igual. Todo depende de la perspectiva que tengamos de ver las cosas y la actitud ante los problemas. Es importante destacar que comunicar los problemas personales es el único método más efectivo que hay para la prevención del acto suicida, ya que quien comunica, está buscando ayuda y el mero hecho de expresarse, desahogarse y pedir ayuda tiene un efecto positivo y quiere decir que comienzas a ser consciente de que tienes un problema del cual quieres huir. A veces, son nuestros propios pensamientos en silencio los que acaban con nosotros mismos y quizás, muchas de las veces, por pensamientos equívocos o distorsionados.

La concienciación y la prevención de ésta problemática social es el único método para que el suicidio deje de ser un tema tabú, deje de ser un tema estigmatizado por la sociedad y se hable con normalidad. Es un tema tabú ya que el instinto más fuerte de los seres humanos es el de supervivencia y el suicida va en contra de él, por eso se estigmatiza y silencia, sin razón suficiente.

El estigma del suicidio es tan poderoso porque cuando una persona se suicida rompe, en cierta manera, con una regla escrita de que “no eres libre de dejar la sociedad cuando tú quieres”. Por tanto, los supervivientes, es decir familiares y allegados se sienten muchas veces “culpables” de no haberle salvado, se adentran en un sinfín de preguntas internas que sólo te hacen sentir mal; ¿y por qué no me lo dijo? ¡Ayer estuve con él y sonreía todo el rato! ¿Cómo no fue capaz de pedirme ayuda? ¿Cómo no fui capaz de interpretar las señales?

Ya es hora de que esta problemática deje de estar en la sombra y se trate con normalidad, como cualquier otro problema social. Sólo así se podrá ayudar de manera más efectiva a estas personas. Por supuesto, todas las actividades de prevención exigen una total coordinación y colaboración de los múltiples sectores de la sociedad incluidos los de servicios sociales, salud, educación, trabajo, justicia, política y medios de comunicación, puesto que ningún enfoque individual por separado tendrá efecto en una cuestión tan compleja como esta.

¿Qué lleva a una persona a acabar con su vida?, ¿qué factores pueden estar operando en una decisión tan extrema?

  • Las personas que tienen muchos factores de riesgo y pocos factores protectores tienen más probabilidades de suicidarse.
  • Las personas con habilidades intrapersonales y de resiliencia tienen menos probabilidades de cometer el acto suicida.
  • Las personas que sufren exclusión social, marginación y además carecen de redes de apoyo tienen más probabilidades de cometer el acto suicida.
  • Las personas con más posibilidades de suicidarse son aquellas que además de tener problemas de salud mental, consumen estupefacientes de manera habitual.
  • Las personas que no saben gestionar bien sus emociones pueden tener tendencias suicidas.
  • En la mayoría de casos en los que se plantea el suicidio existe una pérdida del sentido vital.

El suicidio, como ya sabemos, es un problema social actual. A pesar de ser “tabú” hay que destacar que es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años, siendo la primera causa de muerte las enfermedades cardiovasculares.

Según la OMS (2016) más de 800.000 personas se suicidan cada año y el 75% de ellas en países de ingresos medios y bajos. Muchas más intentan hacerlo provocando una gran tragedia que afecta en primer lugar a los familiares generando en ellos efectos duraderos, así como a sus comunidades y países. Ésta advierte de que una persona se suicida cada 40 segundos. Estos datos pertenecen a Agosto de 2015.

Haciendo una comparación entre sexos y guiándome por los datos estadísticos prestados por la OMS, en general, se suicidan más hombres que mujeres. En los países más ricos los suicidios de hombres triplican en número al de las mujeres ya que los hombres de cincuenta años o más se consideran especialmente vulnerables.

Por otro lado, en los países de ingresos medios y bajos, los adultos jóvenes y las mujeres ancianas registran tasas de suicidio más altas que en los países de ingresos altos. Las mujeres mayores de 70 años tienen más del doble de probabilidades de suicidarse que las mujeres de 15 a 29 años.

Según fuentes académicas consultadas, existen tres tipos o tres factores de riesgo asociados a diversas causas como son:

  • Factores asociados al sujeto; dentro de estos factores nos encontramos a su vez con los factores biológicos, psicológicos y genéticos.

  • Factores asociados a la familia.

  • Factores sociales.

Además, tales factores de riesgo podemos encasillarlos en tres tipos o modelos de suicidio; subjetivo, objetivo o mixto.

El suicidio de origen subjetivo es aquel que se plantea ante una evaluación negativa de la realidad por parte del sujeto, muchas veces motivado por evaluaciones negativas a partir de diversos trastornos mentales, como la depresión o el consumo abusivo de drogas, sin que existan claramente razones para ello.

Hay que destacar en todo este proceso, la relevancia de las diferencias individuales entre sujetos, ya que cada cual consta de su propia personalidad, de sus propios sentimientos, pensamientos, emociones, y que no a todos nos afectan por igual las mismas realidades.

En cuanto al suicidio de origen objetivo es aquel que se origina, por ejemplo, por el conjunto de diversas situaciones ciertas y observables como la muerte o suicidio de un hijo o allegado, o una enfermedad grave, que puede unirse a otros factores como una depresión o trastorno mental, familias desestructuradas, maltrato, etc. La persona se siente desbordada, no logra soportar ni aceptar lo ocurrido, está sometido a muchos factores de riesgo, no sabe gestionar tales emociones y la única salida que encuentra es suicidarse.

Y el suicidio de origen mixto es una mezcla de los anteriores, tanto por motivos subjetivos como objetivos.

Presentados ya los factores de riesgo que influyen en el suicidio y los tipos o modelos existentes, cabe destacar también la importancia del concepto de resiliencia. No todos aquellos que conciben el acto suicida lo consiguen, muchos otros solo se quedan simplemente en intentos o pensamientos.

La resiliencia hace referencia a la capacidad de los individuos o sistemas de afrontar con éxito las situaciones estresantes y salir fortalecidos. Por lo que no todos aquellos que presentan situaciones estresantes, depresiones, drogadicción o cualquiera que fuere el motivo del posible suicidio, lo conciben ni consiguen llegar al acto suicida en sí.

¿Cómo prevenir el acto SUICIDA?

El hecho de que los factores de riesgo no incidan en todas las personas por igual, hace necesaria la presencia de los factores protectores, los cuales pueden modular o prevenir el riesgo de la conducta suicida. Entre ellos destaca la configuración de un sentido de la vida y de propósitos elevados. Por tanto, para la prevención del suicidio será necesaria la potenciación de estos factores protectores, como, por ejemplo, unas relaciones personales sólidas y estrategias de afrontamiento positivas.

Hay que destacar que los factores protectores de la conducta suicida se pueden clasificar en tres tipos de factores; los factores protectores personales o asociados al sujeto, factores sociales/medioambientales y los factores protectores asociados a la resiliencia.

Fragmento del “PROYECTO DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL SIUCIDIO
Universidad de La Laguna - España